En pleno Pirineo Central, dentro de la cadena montañosa de los Pirineos, queda claramente diferenciado el pre-Pirineo, lugar donde florece la comarca de Sobrarbe.

El origen de las formaciones rocosas se produjo como consecuencia de dos ciclos orogénicos. En primer lugar se formaron las piedras (litogénesis). Después se formaron las cadenas montañosas a través de sucesivas orogenias, y por último, todo lo que se había construido comenzó a sufrir procesos de destrucción (
gliptogénesis). De ese modo el ciclo comenzaba de nuevo, a través de agentes como la erosión, el transporte y la sedimentación y otros como el movimiento de placas y la presión. Los glaciares, en su retroceso, fueron dejando al descubierto maravillosos valles en los que se puede disfrutar del paisaje kárstico con multitud de simas, cuevas, y otras formaciones características del modelado kárstico.

Sobrarbe es sin duda un territorio privilegiado en cuanto al patrimonio natural se refiere: Tres importantes espacios protegidos confluyen en él: el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parque Natural Posest Maladeta y el Parque Natural de los Cañones y la Sierra de Guara.

La diferencia altitudinal en Sobrarbe es notable, oscilando entre los 500m. de altitud en la parte meridional y los 3.375m. en el pico el Posets. Así, las especies vegetales se van adaptando a un piso altitudinal diferente, dependiendo de diversos factores como la altitud, la temperatura y la acción del hombre.

Por encima de los 1.800m., la erosión es el principal agente limitante de la cobertura vegetal. Al mismo tiempo son los fuertes vientos, la escorrentía y el hielo los que impiden la evolución de los suelos, poco profundos y poco desarrollados. Encontramos básicamente festucas, oreochloa disticha y carex curvula.

Entre los 1.800m. y 2.000m. e incluso hasta los 2.300m. aparece el pinar de pino negro, musgos, líquenes... En niveles inferiores, este pino coincide con los abetales y con los hayedos. También son típicos el serbal de cazadores y el abedul. En zonas más soleadas aparece el enebro enano, brezo y la gayuba. Sobre el suelo calizo aparece el erizón, como uno de los mayores repobladores, cubriendo el suelo con almohadillas espinosas y compactas.

Entre los 1.000m. y 1.700m. se extiende el piso montano, que se caracteriza por la existencia de abetales, hayedos, pino silvestre, boj, laureola, hiedra, sauco, acebo, fresa, etc.

A los pies de los grandes cantiles encontramos bosque mixto sobre un suelo rico, con especies como, olmos, tilos, avellanos, acirones, arces, fresnos, mostajos, serbal de cazadores, chopos, etc.

Entre los 1.000m. y los 1.300m. aparecen formaciones compuestas por roble mezclado con otros robles como el quejigo. Constituyen una comunidad de tránsito entre los bosques del piso montano y los encinares y pinares secos de pino laricio del piso basal. En pisos inferiores suelen cambiar su situación de solana por la de umbría. En contacto con los quejigales, encontramos pinares secos de pino laricio, gran indicador de zonas secas y cálidas.

Entre los 700m. y los 1.200. encontramos una de las zonas más secas, las basal, donde la especie más dominante es la encina. En Sobrarbe, los encinares están muy degradados y presentan árboles poco desarrollados.

Las gleras resultan muy abundantes en todo el piso alpino y subalpino. Aparecen principalmente en laderas muy inclinadas al pie de grandes peñascos. Generalmente son plantas vivaces de tallo muy corto y porte muy poco elevado.

Respecto a la vegetación rupícula, presenta un gran número de endemismos, a pesar de tratarse de una flora residual. Dentro del piso montano, se sitúa en zonas umbrosas y húmedas. Su máximo exponente es la oreja de oso (Ramonda myconi) . Sobre las gleras de piso alpino el número de especies es menor, pues las condiciones son mucho más duras. Sobreviven especies como el líquen, helechos, etc.

Respecto a la fauna, llega a alcanzar en el conjunto de Sobrarbe una variedad notable, debido a la gran heterogeneidad del clima y del medio, y del tipo de vegetación. Desde los orígenes hasta nuestros días, ha sufrido variaciones, llegando incluso a la extinción de especies como; el oso, el bucardo, el lobo y el lince.
Entre las aves rapaces diurnas propiamente forestales, se encuentra el azor y el gavilán. Otras rapaces son el águila culebrera, águila calzada y halcón abejero. Como rapaz nocturna más abundante mencionamos al cárabo. Y de modo especial a la lechuza de Tengmalm, el urogallo y la becada.

Como habitantes usuales de los bosques, el pico picapinos, el pito negro, torcecuello, agateador común y como muy escaso el agateador norteño. Ejemplos de pájaros de pequeño tamaño hay gran diversidad y entre ellos, reyezuelo listado, carbonero garrapinos, herrerillo capuchino, carbonero palustre, trepador azul, etc. De mayor tamaño, el arrendajo, cuco, paloma torcaz y zurita.

En el grupo de los mamíferos y de menor tamaño, hablamos de la musaraña común, diferentes tipos de murciélagos, ardillas.... Están presentes también dos clases de lirones; el lirón careto y el gris.
Carnívoros típicos de este medio son el gato montés, garduña, marta, ardilla y gineta. El jabalí se ha adaptado a vivir prácticamente en cualquier hábitat. El corzo y el ciervo habitan los bosques.
En el grupo de rapaces rupícolas existe variedad, entre ellos, el águila perdicera y la real. Como rapaces carroñeras, merece especial atención el quebrantahuesos, cuya población sólo en Sobrarbe, representa un porcentaje elevadísimo del total tanto nacional como europeo. Otras rapaces, el alimoche, el buitre común, halcón peregrino, cernícalo vulgar, búho real y el cuervo.

Entre los mamíferos más típicos de este medio se encuentra el murciélago de cueva y murciélago rabudo y como más representativos, el abundante sarrio y el bucardo, ya desaparecido.

La especie piscícola por excelencia de los cursos fluviales de la comarca es la trucha común. También pueden verse, el zampullín chico y el somormujo lavanco. Durante el invierno, en el embalse de Mediano, podemos ver el cormorán grande, así como también garzas reales, grullas, avefría y cigüeñas negras, estas últimas durante los movimientos migratorios. Una rapaz interesante que podemos observar durante el invierno de forma puntual es el águila pescadora. También destacan el mirlo acuático, las gaviotas, el martín pescador, las lavanderas y el ruiseñor. Como mamíferos podemos encontrar el desmán de lo Pirineos, el murciélago, la rata de agua, y la nutria. Como anfibios habitantes de este entorno, mencionamos a la culebrera de agua, la salamandra, el tritón, la rana común, la bermeja y la pirenaica.

Éstas son algunas de las especies más representativas dentro de la amplísima variedad que pueblan nuestra comarca.