
PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO ..
Situado en el corazón del Pirineo Aragonés, se encuentra al norte de la provincia de Huesca. Este espacio natural se halla legalmente protegido desde el 16 de agosto de 1.918. Sus 15.608 ha. albergan el macizo calcáreo más alto de Europa.
Sus tres cotas más elevadas son conocidas como las Tres Sorores. Monte Perdido, situada en el centro a 3.355m, Cilindro de Marboré al noroeste a 3.328 m y el Soum de Ramond al sureste a 3.241m. De estas tres elevaciones derivan los valles de Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta, surcados por los ríos Arazas, Bellós, Yaga y Cinca respectivamente. Cinco términos municipales, Bielsa, Fanlo, Puértolas, Tella-Sin y Torla, ceden parte de sus territorios al área protegida, además de Broto en la Zona Periférica de Protección.
ACCESOS
AL PARQUE
El Parque Nacional de
Ordesa y Monte Perdido se encuentra al norte de la provincia de Huesca,
limitando
con Francia.
Las carreteras de acceso son, la N-330 que une Huesca y Sabiñánigo
y la A-138 que llega desde Barbastro. La N-330 permite el acceso al Valle
de Ordesa por Torla y la A-138 que se dirige hacia Francia permite la entrada
a los valles de Añisclo, Escuáin y Bielsa.
PARQUE
NATURAL DE LOS CAÑONES Y LA SIERRA DE GUARA ..
Situado
en el Prepirineo aragonés, es un espacio de grandes contrastes
con sistemas y elementos muy diversos: estrechos barrancos, cumbres
nevadas en
invierno, recónditas surgencias de agua, extensas zonas de cultivo
en terrazas, bosques mediterráneos y otros bosques propios de latitudes
más septentrionales, construcciones megalíticas, abrigos
rupestres, pueblos medievales.
Se trata del espacio protegido de mayores dimensiones de Aragón (47.453
ha.). También es Zona de Especial Protección para las Aves
(ZEPA).
El Parque Natural de los Cañones y la Sierra de Guara alberga los barrancos
más atractivos de Europa, propios del modelado kárstico. Estos
hermosos lugares ofrecen agua, luz, color, vida... en ellos encontramos interesantes
especies como los tritones pirenaicos. También se puede practicar la
pesca deportiva de la trucha en los cotos especialmente destinados a este
fin. Además ofrece parajes espectaculares que son el refugio natural
de un gran número de especies vegetales.
Son típicos de Guara los pueblecitos montañeses en piedra (comarca
de Sobrarbe) que contrastan con los que nos acercan al Somontano, en los
que
destaca el paisaje de piedra y tierra. Tampoco faltan los pueblos totalmente
deshabitados, como Nasarre y Otín. La arquitectura popular nos ha
dejado edificios singulares representados por herrerías, fuentes
o almazaras que conviven con monumentos histórico-artísticos
como el santuario de Santa María
de La Nuez (Sobrarbe) o el conjunto de Alquézar (Somontano). Otros
ejemplos arquitectónicos nos dejan ver la impronta islámica
y del medievo cristiano en estas tierras que fueron frontera entre árabes
y cristianos. No podemos olvidar las pinturas románicas de la iglesia
de San Fructuoso, en Bierge, o la ermita de Nasarre, de estilo románico
y recientemente restaurada.
Los testimonios culturales distribuidos por el territorio y aquellos conservados
en la memoria y en la tradición de sus gentes, nos sugieren un apasionante
viaje en el tiempo.
El Parque Cultural del Río Vero se consolida
como un espacio cultural plenamente integrado en su ámbito natural.
Este museo al aire libre, con más de 60 abrigos pintados, es uno
de los conjuntos más
singulares de arte rupestre prehistórico y nos descubre las primeras
manifestaciones artísticas de los pobladores de Guara. En un reducido
espacio geográfico, entre las localidades de Lecina, Colungo, Asque,
Alquézar y Rodellar, y en un entorno espectacular, se dan cita
todos los estilos clásicos de la Prehistoria de la Península
Ibérica:
el paleolítico (cueva de la Fuente del Trucho), el levantino ( Chimiachas,
Arpán, Regacens, Muriecho), y el esquemático (Mallata, Barffaluy,
Gallinero, Escaleretas...).
La Sierra de Guara ofrece la posibilidad de realizar los mejores descensos
de cañones y barrancos de toda Europa.
Todos ellos, desde los de iniciación para todos los públicos,
hasta los más técnicos o de alta dificultad, proporcionan un
ambiente excepcional en cuanto a originalidad, color, luces y relieves.
Las diferentes formaciones rocosas de sus barrancos y cañones se presentan
sumamente interesantes para los aficionados a la escalada. También
es posible realizar excursiones a caballo o burro, rutas en BBT, senderismo...
ACCESOS
POR CARRETERA:
Desde el sur de Sobrarbe, por Eripol, Hospitaled, Bárcabo y Lecina.
Desde la comarca de Somontano, por Alquézar, Asque y Colungo.
PARQUE
NATURAL DE POSETS MALADETA ..
El Parque Natural Posets Maladeta se encuentra en el Pirineo Central y le ceden terrenos los términos municipales de Benasque, Gistaín, Montanuy, Sahún y San Juan de Plan (al noreste de la comarca de Sobrarbe, San Juan de Plan y Gistaín y al noroeste de la comarca de Ribagorza el resto).
Es declarado
parque natural por la Ley 3/1.994 de 23 de junio comprendiendo 33.267
ha. entre
los valles de Benasque y Chistau. Su altitud oscila entre los 1.500m. en
el fondo del valle y los 3.404m. en la cima del Aneto.
Los macizos de Culfreda, Bachimala, Bagüeñola, Posest, Perdiguero,
Maladeta-Aneto y Ballibierna conforman un paisaje que muestra un bello paisaje
de modelado glaciar con morrenas, numerosos ibones e importantes fenómenos
kársticos.
El visitante podrá observar la mayor parte de los monumentos naturales
de los glaciares pirenaicos con bonitas excursiones a pie o en BTT.
ACCESOS
POR CARRETERA:
Valle
de Chistau: Desde Aínsa y dirección a Francia, nos
desviamos hacia la derecha a la altura de Salinas de Sin para adentrarnos
en el valle
de Chistau, donde San Juan de Plan y Gistaín limitan con el Parque.
Valle de Benasque: Desde Aínsa y dirección Campo llegamos
a Benasque y los Llanos del Hospital, puntos clave para acceder al Parque
a pie o por pista forestal.
La presión de las placas tectónicas del continente europeo por el norte, y de la Península Ibérica por el sur, dieron como resultado los Pirineos.
Sucedió hace unos 40 millones de años, durante el plegamiento alpino, poco antes de que se elevara también la Cordillera Cantábrica. Al ascenso de estas montañas se sumó después la fuerza de los glaciares, que tuvieron su momento culminante durante la última glaciación, una época de fríos intensos que cubrió de hielo estas montañas.
Todavía es posible contemplar glaciares vivos, en la cara norte del macizo de Monte Perdido, en alturas cercanas a los 3.000m. Los glaciares y el resto de agentes erosivos limaron y ahondaron los valles, originando escarpadas montañas. La roca caliza dominante en el macizo y su compuesto principal, el carbonato cálcico, (fácilmente soluble con el agua) ha dado lugar a la formación de cascadas, gargantas, cuevas, lagos subterráneos, lapiaces y un sinfín de fenómenos kársticos que llenan el paisaje pirenaico de grandeza y misterio.
La zona tiene una pluviometría anual aproximada entre 1.500 y 2.000 mm, en forma de lluvia y nieve. Las precipitaciones invernales son escasas, tendiendo a acumularse la nieve a partir del mes de marzo. Durante el verano se producen frecuentes e irregulares tormentas, dando paso, hacia septiembre, a lluvias más persistentes de tipo frontal. De estas precipitaciones, la escorrentía de aguas del Parque se estructura en torno a los ríos Arazas, Bellós, Yaga y Cinca. Este último nace de las aguas de fusión del glaciar de Monte Perdido.
El régimen de estos ríos tiene características pluviométricas con máximos caudales en primavera derivados de la fusión de la nieve, y mínimos en invierno y verano. Lo máximos caudales tienen relación con la nieve que se almacena durante el invierno y con la climatología primaveral. Existen dos lagos helados permanentes (el de Tucarroya y el de Monte Perdido) que durante el verano están prácticamente descongelados.
Las características kársticas de parte del territorio del Parque inducen modificaciones en el caudal de las aguas superficiales por efecto de los ríos subterráneos a través de sumideros y surgencias.
La gran variedad de ambientes determina una riqueza faunística repartida en diferentes altitudes y terrenos.
Pese al extraordinario desnivel, el interés está centrado en los biotipos desarbolados, por encima de los 2.000m y las especies vertebradas que allí habitan.
Como especies más notables destacan el sarrio, la vipera aspis de Ordesa y el tritón. Además citamos al armiño, propio del pasto alpino y la lagartija autóctona de montaña. Entre las aves, al treparriscos, el quebrantahuesos, la perdiz nival y el urogallo, que se esconde en los bosques espesos y silenciosos.
Hay que mencionar también la abundancia de jabalíes, la extensión de la marmota, el incremento de las víboras en los pastos y prados altos, la nutria y la rana roja, sin olvidar una amplia representación de mariposas, arañas, saltamontes y miles de insectos diferentes.
Los factores principales que influyen en la vegetación son el clima de alta montaña, la convergencia de influencias climáticas diversas, la altitud sobre el nivel del mar , la variación geomorfológica y la localización.
Existe una amplia representación de ecosistemas donde se puede observar partes arboladas en cañones profundos, tasca entre los 1.800 y 2.500m y otras zonas de mayor altura que apenas contienen vida vegetal. Así aparecen tres grandes unidades de vegetación: de carácter submediterráneo, de carácter montano y de alta montaña alpina.
Los bosques aparecen resguardados en un ambiente húmedo de cañones y valles. Especies perennes y caducifolias llegan hasta los 2.000m. Las altas mesetas y el piso alpino están cubiertos por pastizales, formaciones herbáceas o tasca. Por encima de esta altura, debido a las condiciones climáticas, existen especies adaptadas a vivir en las grietas de las rocas o en las gleras, dándose abundantes endemismos.
Dentro de la vegetación submediterranea hacia los 1.000m de altitud, encontramos encinares montanos con boj. A los 1.300m., quejigales secos y a 1.800m. el erizón y pastos montanos.
En la vegetación de carácter montano se dan especies como el pino negro, pinar musgoso húmedo con boj, el bosque mixto de caducifolios y en zona de carácter montano, bosques más húmedos de hayedos y abetales.
Como especies de alta montaña alpina destaca el pino negro con rododendro-arándano, pastizales subalpinos con humedad climática, cervunales y truberas (pastos cerrados), tasca alpina, especies vegetales habitantes en gleras y en neveros, y especies vegetales rupícolas.
El parque Natural de la Sierra y los cañones de Guara representa una singular encrucijada de ambientes atlánticos y continentales, un lugar de encuentro entre especies pirenaicas y mediterráneas que alberga un sorprendente conjunto de ecosistemas.
Su intrincada orografía, la elevada altitud de sus sierras y la existencia de fuertes desniveles, han permitido el desarrollo de peculiares microclimas y nichos ecológicos, favoreciendo la aparición de interesantes endemismos. Sin embargo, la principal característica de la vegetación del Parque es una marcada disimetría entre la vertiente septentrional y meridional.
En el norte, zona más lluviosa, con frecuentes nieblas y nieve en invierno, abundan pequeños hayedos, abetales, quejigales y tejos.
En la vertiente meridional, donde la continentalidad e insolación son acusadas y las precipitaciones más irregulares y escasas, abundan las carrascas. También encontramos coscojas, enebros, sabinas y madroños, hierbas aromáticas como espliego, romero, tomillo y otros como jaras, lentisco o boj.
A lo largo de todo este territorio son frecuentes los pinares (pino carrasco, laricio y silvestre o "royo", muy extendidos por las repoblaciones de la década de los años 60 y 70), el boj, el tejo y el acebo. En las gargantas y barrancos, favorecidos por la actividad antrópica y por la actual falta absoluta de ganado caprino, el terreno se ha visto invadido por especies espinosas como las aliagas, enebros, zarzales, rosáceos y erizones. Dichas malezas comparten el paisaje vegetal junto a espléndidos matorrales de boj, sabina, romero, tomillo y lentisco.
Este manto de arbustos ha engullido la práctica totalidad de las antiguas sendas y veredas, dificultando sumamente el tránsito por ellas. En los cantiles calcáreos puede encontrarse algunas plantas endémicas de notable rareza como las saxífragas, las ramondias o el té de roca.
En la cara norte de Guara existen dos especies vegetales únicas en el mundo, descubiertas en las paredes hace pocos años: Aquilea viscosa guarensis y Linaria alpina guarensis.
La singular variedad de medios forestales ha permitido la existencia de una rica y diversa fauna.
Aunque queda lejana la época en que habitaban en esta zona osos y lobos, todavía podemos encontrar jabalíes, zorros, tejones, gatos monteses, topillos, lirones, jinetas, conejos, comadrejas, ardillas, algún gato montés, buitres leonados, chovas piquirrojas, alimoches, águilas reales, halcones, gavilanes, azores, cárabos y quebrantahuesos.
Paseo a orillas del Río Vero
Partiendo del municipio de Bárcabo, descenderemos hasta el punto en el que surgen las primeras aguas del río Vero. Desde ahí, seguiremos el curso del mismo por hermosos senderos que nos adentrarán en un mundo rico en especies vegetales únicas. Sobre nuestras cabezas, las enormes paredes rocosas horadadas de la Sierra de Guara vigilarán nuestros pasos.Visita a los covachos de Barfaluy
Dejaremos el vehículo en un aparcamiento que aparece tras pasar el desvío de Lecina dirección Alquézar, a mano derecha. Desde allí, seguiremos los caminos señalizados, hasta llegar a los abrigos que albergan pinturas rupestres.
Flora
Los factores principales que influyen en la vegetación son el clima de alta montaña, la convergencia de influencias climáticas diversas, la altitud sobre el nivel del mar , la variación geomorfológica y la localización.
Las especies más abundantes en el piso montano son, los bosquetes de tejos, el pino negro, el abeto y el haya, principalmente, aunque también abunda el boj, los fresnos, escaramujos, algunas fresas silvestres y gamones. Conforme aumentamos de altitud crece el serbal de cazadores, abundan los matorrales de boj, acebo, rododendro, arándano, trezo y flores como el martagón.Fauna
La fauna en este espacio protegido es muy variada y abundantes debido a la multitud de ecosistemas que existen. Dentro de los mamíferos, y fáciles de localizar, destaca la ardilla común, el conejo, la liebre, el lirón careto y el gris, la marta, la comadreja, la garduña, la nutria común, el tejón, el zorro, la gineta, el jabalí, el sarrio, el corzo, el ciervo, el topo común, el desmán de los pirineos, etc.
Los anfibios como la salamandra común, el tritón pirenaico, el tritón palmeado, el sapo común, la ranita de San Antonio, la rana común, etc., habitantes de las laderas e interiores de los ríos y barrancos, pasarán desapercibidos para los visitantes, pero con un poco de suerte y atención podrán ser descubiertos.
No ocurrirá lo mismo con los reptiles como el lagarto ocelado y el verde, la lagartija vivípara, el lución, etc., más fáciles de observar.
Las aves, sobrevolando el entorno, merecen especial atención y entre ellas destacan, el águila real, calzada y ratonera, los milanos negro y real, el halcón peregrino, el cernícalo, el azor, el alimoche, el buitre leonado, el quebrantahuesos, el búho, la lechuza, el cárabo, el martín pescador, el mirlo acuático, el gorrión alpino, el acentor, la perdiz nival, el treparriscos, el urogallo, el zorzal, el trepador azul, el agateador común, y un sinfín de especies más.
Viadós
Itinerario para realizar a pie, en BTT o en 4X4. Desde Plan y dirección a Gistaín tomaremos la pista forestal hacia Viados, punto de partida para innumerables excursiones a pie.Viadós - Bachimala (3.177m.)
Desde Viadós, detrás del refugio, arranca la senda que atraviesa el bosque dejando a un lado el barranco d´Es Oriels. Pasaremos junto a la cabaña de El Sarrau y seguiremos remontando hasta llegar al collado de la Señal de Viadós (2.528m.). A continuación pasaremos bajo el circo que forman Bachimala y la Punta Sabre para concluir en la cima de Bachimala.
Este recorrido requiere buena condición física. El tiempo aproximado de ascenso son 4h. 30min.Viadós - Ibón royo
Desde Viadós atravesando el barranco y continuando por el camino que atraviesa las bordas de Viadós llegamos a una bifurcación. Nos dirigiremos hacia el NE para, a orillas del barranco Añes Cruces, llegar a la cabaña del mismo nombre (2.100m.). Atravesaremos el barranco y continuaremos hacia el pico de Aygües Tortes para después dirigirnos hacia el E.
Caminando con ritmo pausado hacia el N., no tardaremos en llegar al ibón.
Itinerario que requiere unas 3h. 15min. de ascenso.Viadós- Posets (3.375m)
Desde Viadós seguiremos el sendero que atraviesa las bordas y nos conduce hasta el Cinqueta Añes Cruces. Cruzaremos el puente y tomaremos el camino de la izquierda paralelo al río pasando por la cabaña de la Basa llegando al Clot. Dejando el bosque atrás, atravesaremos un torrente y cruzaremos el barranco que nace en el glaciar del Posest. A partir de aquí, seguiremos ascendiendo hasta alcanza al cima para disfrutar de unas impresionantes panorámicas del Parque.


